viernes, 19 de noviembre de 2010

Destapada

Después de atravesar su cuerpo sudado
me susurró que la cubriera con la sábana.
Se fue quedando dormida despacio
mientras yo veía cómo se erizaba su piel.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Ventana al precipicio

Después de tomarte una pastilla te tumbaste junto a mí dispuesta a dormirte. Antes de que te abandonaras al sueño, me pediste que no me marchara, que me quedara a tu lado.

Mientras tú cerrabas los ojos para dejar de mirar unas horas el cercano horizonte de tus 

abismos,


yo te contemplaba tentado de arrojarme definitivamente al precipicio.

martes, 9 de noviembre de 2010

Roma MMVI

¿Recuerdas aquel camino que una vez
recorrimos juntos,
en los alrededores de las catacumbas, tan despacio,
y cómo retozábamos alegres nuestros cuerpos
entre la hierba y las hojas secas de otoño?

Me han asaltado esas horas felices
de pronto
mientras miraba desde la ventana
cómo pierden sus follaje los olmos del barranco.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Crónicas de la derrota (II)

- ¿Sabes que las relaciones entre gente que vive en un mismo sitio no han sido siempre como hoy las conocemos?

- ¿Qué?

- Sí, antes existía mucha más vida pública, y había un sentimiento de pertenencia a una misma comunidad mucho mayor; la gente pasaba mucho más tiempo en la calle, lxs niñxs salían más a jugar por ahí... vamos, que la gente no estaba tan aislada como ahora, ni predominaba tanto la vida privada.

- Ya, pero a mí todo eso me da igual. Yo puedo "conversar" con Fulano o Pelangana a tiempo real con sólo apretar un botón.


- Sí, pero antes las relaciones eran más reales y directas porque existía un espacio público para las personas y no para las máquinas, y porque la gente a la hora de comunicarse no estaba mediatizada por todos esos cachivaches que ahora son tan necesarios. Nunca la comunicación fue tan virtual.

martes, 2 de noviembre de 2010

La lucidez es un don y es un castigo..

La lucidez es un don y es un castigo.
Está todo en la palabra. Lúcido viene de Lúciffer, el arcángel rebelde, el demonio.
Pero también se llama Lúciffer el lucero del alba, la primera estrella, la más brillante, la ultima en apagarse. Lúcido viene de Lúciffer y Lúciffer viene de lux y de fervus, que quiere decir el que tiene luz, el que genera luz, el que trae la luz que permite la visión interior, el bien y el mal, todo junto: el placer y el dolor.
Ángel Caído, Retiro (Madrid)
La lucidez es dolor, y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegria, será el placer de ser consciente de la propia lucidez, el silencio de la comprension, el silencio del mero estar.
en esto se van los años
en esto se fue la bella alegría animal

ALEJANDRA PIZARNIK

lunes, 1 de noviembre de 2010

La grieta que nos separaba


Siempre que vierto el café hirviendo en la taza amarilla, escucho un leve crujido proveniente de la fina grieta que atraviesa todo su canto. 
Puedo sentir cómo gana profundidad milímetro a milímetro, y cuando acerco mis labios al borde, me posee el miedo de que se quiebre al menor contacto.

Es así como recuerdo las noches furtivas que nos robábamos aquel invierno, 
cuando al separar mi boca de la tuya te miraba y nos sentía a ambos a punto de estallar en mil fragmentos.


jueves, 28 de octubre de 2010

Crónicas de la derrota (I)

-Lo que os pasa a vos, es que os duele el mundo-
La Maga, Rayuela (J.Cortázar)

Imagino que este blog, diario, cibercuaderno, ventana exhibicionista al mundo exterior, blablabla... nace de un sentimiento doble de pérdida y de extrañamiento del mundo.
La constatación de saberse ajeno a lo que te rodea, ser consciente de no encajar, por un lado; por otro, de rechazar firmemente lo establecido. Ya que no se trata sólo de una simple cuestión de ser diferente, de ser un incomprendido. En gran medida, es posible -para mí- articular razonadamente el porqué de esta desubicación, encontrar los motivos para mi frustración y mi sentimiento de pérdida: el modo de vida occidental, capitalista, bajo su forma técnico-industrial.
Si durante decenas de años, ha sido un lugar común considerar a personas incomprendidas como unos "adelantados a su tiempo", yo necesito invertir el significado para verme reflejado en ella; yo en cambio soy un "atrasado a mi tiempo".(1)

Echo de menos un estado de cosas, un modo de vivir, que en parte viví y que en parte no he conocido.
Echo de menos cuando el mundo iba mucho más despacio.
Cuando las relaciones sociales y personales eran más directas, y no estaban mediadas por pantallas, webcams, y teclados.
Cuando no hacía falta los móviles porque siempre sabías dónde podrían estar tus amigxs, en qué bares, en qué plazas, en qué parques, y lxs buscabas y a lo mejor no les encontrabas pero en cambio veías a otra gente, y tu noche, tu vida, era inesperada y daba diez mil vueltas.
Cuando no había tuenti ni facebook, pero quedabas una tarde, explícitamente, para enseñarle a lxs colegas las fotos del verano, o las del viaje a tal o cual país.
Cuando escribías cartas de miles de hojas a todo dios, a amigxs súper queridos que se te habían marchado lejos, o a la gente que conocías en la playa, en un campamento. La excitación de abrir el sobre, devorar con ansiedad las palabras. Hasta el regusto asqueroso después de chupar el sello.
Cuando te pasabas horas y horas haciendo mixes cutres en cintas de cassette, cintas de "varios" que regalar a tal novieta del instituto.

Odio las prisas, odio el culto al consumo, a la velocidad, a lo instantáneo, a lo inmediato.
Echo de menos el placer de las labores lentas, las que requieren paciencia, dedicación, esfuerzo. Como cultivar tu huerto, tarea en la que un servidor urbanita  está ahora enfrascado, viendo cómo se disfruta cuando ves crecer lo que has sembrado, en la tierra que has limpiado, rascado, arado.

Odio al sistema que hace posible estas cosas, porque en la naturaleza humana no está implícita estas necesidades que nos han inculcado a sangre, anuncio, y fuego.

De ahí parte de mi sentimiento de pérdida.
Por la consciencia de la derrota.
De lo que nos han arrebatado.